El Congreso Internacional de la Red de Observatorios e Investigación Turística del Ecuador (COINROITE) reunió en la ESPOL a investigadores y representantes de observatorios turísticos de Ecuador, España, Colombia y Argentina para analizar cómo la información y la evidencia pueden mejorar la gestión de los destinos y orientar la toma de decisiones hacia un turismo más sostenible e inteligente.
Durante tres días, la ESPOL fue sede de la cuarta edición de este encuentro, organizado por la Red de Observatorios e Investigación Turística del Ecuador (ROITE), con la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas (FCSH) como anfitriona y el Municipio de Guayaquil.
Durante las jornadas, que se desarrollaron entre el 5 y el 7 de agosto de 2026, se abordaron temas como sostenibilidad, inteligencia artificial, comportamiento de los visitantes, gobernanza, patrimonio y análisis de datos.
Para Carla Ricaurte, decana de la FCSH, el evento se organizó con un objetivo común: generar información que pueda convertirse en decisiones para el sector turístico. “Lo que estamos haciendo es que la data turística se pueda usar para tomar decisiones”, señaló.
El turismo y la economía
El primer día del congreso incluyó la charla del investigador Juan Gabriel Brida, de la Universidad de la República de Uruguay, quien abordó la relación entre crecimiento económico, desarrollo turístico y sostenibilidad ambiental.
El investigador advirtió que -fuera de los países anglosajones- existe poca información sobre turismo doméstico y que, en muchos casos, no hay datos comparables a nivel sudamericano ni en Europa. En este contexto, planteó la necesidad de analizar cómo interactúa la dinámica del turismo con los procesos de desarrollo económico.
Finalmente, destacó que el turismo puede ser un factor que impulsa la inversión pública y privada, y que su impacto en el crecimiento económico es mayor cuando se trata de un sector más inclusivo, capaz de dinamizar la economía en distintos niveles.
Análisis cualitativos en la investigación de turismo
Por otra parte, la intervención de Carla Ricaurte, decana de la FCSH, puso el foco en el valor del análisis cualitativo dentro de los observatorios turísticos, con su taller Análisis cualitativo en Observatorios Turísticos.
La decana señaló que no todo lo importante en el turismo puede o debe medirse, y que los datos cualitativos permiten comprender dimensiones que no se capturan en las cifras. En ese sentido, advirtió que el análisis de la experiencia turística requiere ir más allá de la medición tradicional.
Como ejemplo, mencionó que un 23 % de turistas en Guayaquil evita salir de noche por razones de inseguridad o porque los atractivos están cerrados, lo que evidencia cómo factores sociales y urbanos influyen directamente en la experiencia del visitante.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer el uso de datos cualitativos con calidad, sin depender exclusivamente de la automatización o la inteligencia artificial para el análisis. “No solo se trata de medir destinos desde los observatorios, sino de aprender con ellos”, dijo, destacando que este tipo de enfoques permite una mayor empatía con los territorios y sus realidades.

Foro de Observatorios internacionales
Uno de los espacios centrales del congreso fue el foro de Observatorios Internacionales, que permitió conocer cómo estos centros en Guayaquil, Madrid, Bogotá y Córdoba generan y utilizan información para comprender el comportamiento de turistas y visitantes.
Alberto González, representante de la Comunidad de Madrid, planteó la necesidad de determinar si la información producida por los observatorios realmente se utiliza para impulsar cambios y favorecer el desarrollo turístico de los territorios.
La discusión mostró que el desafío no es únicamente tecnológico. Cinthy Veintimilla, investigadora de la ESPOL, señaló que detrás de cada dato existe un trabajo humano y que las brechas de información también responden a la falta de coordinación entre instituciones.
María Fernanda Cordón jefa de la División de Estadísticas y Estudios de la Subsecretaría de Turismo de la Municipalidad de la ciudad de Córdoba y Mateo Zapata, de Inteligencia y Gestión de Tecnologías de Información en la Oficina de Turismo de Bogotá, pusieron en la mesa la experiencia argentina y colombiana.
Gobernanza Turística y Gestión de Datos para la Toma de Decisiones
La gobernanza fue otro de los ejes del encuentro, con un panel que reunió a Sara Wong, directora del Centro de Estudios Asia Pacífico de la ESPOL; Mathias Pecot, investigador politécnico; Gao Zhenting, cónsul general de China en Guayaquil; y María Victoria Reyes, rectora de la Universidad Ikiam.
La conversación abordó los desafíos que enfrentan los destinos frente al cambio climático, la transformación digital y la inteligencia artificial.
Para María Victoria Reyes, estos desafíos requieren una mirada transversal y una base sólida de información para tomar decisiones. Mathias Pecot, por su parte, insistió en que el manejo de datos turísticos no puede reducirse a herramientas tecnológicas, porque también requiere coordinación entre las personas e instituciones que producen y utilizan esa información.
Por su parte, el cónsul chino explicó sobre el enfoque de su país al promocionar el turismo rural, además de las bondades de mostrar su cultura. En su intervención, destacó que las políticas turísticas de China se han trabajado de manera coordinada desde hace 50 años.
La investigación económica mira al turismo
El tercer día del COINROITE cerró con la presentación de la trigésima edición del Boletín de Política Económica de la ESPOL, una edición especial que incorporó investigaciones sobre turismo, movilidad, bienestar e inteligencia artificial.
Cinthy Veintimilla presentó un estudio sobre el perfil del guayaquileño como turista y señaló que el 56 % de los encuestados viaja durante feriados y fines de semana, mientras el 82 % lo hace acompañado de familiares o pareja. Los principales destinos identificados fueron Santa Elena y Manabí, con actividades vinculadas a la ciudad y la gastronomía.
Ronald Campoverde analizó, en cambio, la adopción de inteligencia artificial en el sector turístico ecuatoriano. Su investigación plantea que estas herramientas pueden apoyar tareas como generación de contenidos, traducción, campañas y atención al cliente, aunque persiste una brecha de talento que el sector deberá enfrentar para convertir la experimentación individual en capacidades organizacionales.
