¿Cómo avanzar con la inteligencia artificial sin perder de vista la dignidad humana? Ese fue el tema central que abrió un espacio de reflexión en el simposio “Custodiar lo humano en tiempos de inteligencia artificial: Diálogo interdisciplinario con la Encíclica Magnifica Humanitas”, organizado por la ESPOL y la Arquidiócesis de Guayaquil.
El encuentro se realizó el 3 de septiembre de 2026, en el edificio STEM del campus Gustavo Galindo Velasco. El propósito fue generar un espacio de reflexión, discernimiento y diálogo académico sobre los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial (IA), abordando sus implicaciones y poniendo en el centro a la dignidad humana, la ética y los valores que deben acompañar el desarrollo y uso de estas tecnologías.
Toda la conversación se dio en el marco de la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV, donde se plantea que la generación actual se encuentra ante la posibilidad de levantar una nueva Torre de Babel o de edificar juntos una ciudad en la que se protejan la dignidad, la justicia y la fraternidad humana.
La jornada contó con la participación de especialistas de diferentes campos y las exposiciones abordaron temas como dignidad humana en la sociedad automática; economía, inteligencia artificial y crecimiento económico; límites de la IA; inteligencia artificial generativa; el papel de quienes construyen estas tecnologías; y la relación entre sabiduría moral e inteligencia artificial.
En sus palabas de bienvenida, la rectora de la ESPOL, Cecilia Paredes, destacó la importancia del encuentro, debido al impacto que tiene la IA: “Sus efectos alcanzan la educación, el trabajo, la economía, la cultura, las relaciones humanas e incluso nuestra manera de comprender el mundo. Por eso necesitamos que esta conversación incorpore distintas disciplinas, experiencias y tradiciones de pensamiento”, señaló.
_0.webp)
El cardenal Luis Cabrera Herrera, arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, fue el primer ponente del simposio que estuvo moderado por el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carlos Monsalve.
En su ponencia, el cardenal abordó los fundamentos de la doctrina social de la Iglesia en la carta Encíclica Magnifica Humanitas; y expresó que la academia es el espacio más propicio para conversar sobre estos temas. “Estas actividades permiten que las personas puedan reflexionar, presentar sus opiniones, argumentos y luego llegar a acuerdos (…) felicito a la ESPOL por abrir su campus y hablar sobre la dignidad humana, la IA y las nuevas tecnologías”, señaló.
Otra de las expositoras fue Paola Ricaurte, investigadora del Berkman Klein Center for Internet & Society de Harvard, y quien —en el 2025— fue incluida por la revista TIME en su lista TIME100 AI, que reconoce a las 100 personas más influyentes en el campo de la IA.
Su ponencia denominada “Defender la dignidad humana en la sociedad automática”, abordó una reflexión sobre la IA desde una perspectiva humana donde habló de la desigualdad social, el poder, la transformación de las relaciones sociales, entre otros temas.
“Parte de mi reflexión tiene relación con cómo nosotros entendemos que la IA viene a cuestionarnos sobre los aspectos más básicos, desde qué significa ser humanos, qué es la inteligencia y qué significa que tengamos estas tecnologías con tanta capacidad, pero a la vez, con tanta posibilidad también de reproducir las desigualdades sociales”, dijo Paola Ricaurte. Además, invitó a reflexionar sobre qué tecnologías se están creando, por quién, para quién, los valores que promueven, quiénes se benefician, entre otras interrogantes.
_0.webp)
Carmen Vaca, profesora-investigadora y directora de Coding Bootcamps ESPOL, también participó en el encuentro. Dijo que como profesional en el área de IA, si bien estas herramientas son de mucha utilidad, pueden tener al mismo tiempo alcance en muchos ámbitos de la sociedad y afectar los vínculos de las relaciones humanas. “Podríamos llegar a una era en la cual los riesgos y las limitaciones de la IA superen a los beneficios que podemos obtener de ella, por eso estos encuentros diversos con actores de la sociedad son siempre fructíferos”, señaló.
_1.webp)
El simposio fue un espacio que propuso mirar la inteligencia artificial más allá de sus posibilidades tecnológicas y abrir una conversación sobre el lugar de lo humano frente a los cambios que estas herramientas están generando en todo el mundo.