ESPOL celebró la graduación de una nueva cohorte de sus Coding Bootcamps, programas intensivos orientados a fortalecer el talento digital y contribuir a cerrar la brecha de capacidades tecnológicas en Ecuador. La formación combina conocimientos técnicos con herramientas para comprender problemas reales, diseñar soluciones y aplicar la tecnología como habilitador de transformación.
Los graduados se formaron en áreas vinculadas con ciencia de datos, analítica de datos y desarrollo de software, en un proceso que incluyó aprendizaje basado en proyectos, así como espacios de conexión con el sector productivo. La ceremonia reunió a graduados, familias, docentes, autoridades y representantes de empresas aliadas.
Durante su intervención, el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de la ESPOL, Carlos Monsalve, destacó que quienes culminan el programa se incorporan a un entorno profesional marcado por cambios acelerados. “El mundo con el que ustedes entraron a este programa ya es totalmente diferente al mundo con el que ahora terminan”, señaló.
Esa transformación, explicó, exige una actitud que va más allá de aprender una herramienta específica. “Una cualidad que ustedes desarrollaron ─o la mejoraron─ y que en ese mundo actual va a ser necesario lograr es el de aprender a aprender”, expresó el vicerrector.

Carlos Monsalve también invitó a los graduados a utilizar los conocimientos adquiridos para cuestionar procesos y proponer nuevas formas de hacer las cosas: “Anímense a proponer cambios, anímense a realizar preguntas incómodas dentro de sus organizaciones”, señaló.
De las herramientas a los problemas reales
La formación de Coding Bootcamp busca precisamente que el aprendizaje tecnológico no se limite al dominio de plataformas o lenguajes de programación. Durante el programa, los participantes trabajaron mediante proyectos y enfrentaron situaciones que les permitieron relacionar los conocimientos adquiridos con necesidades concretas de las organizaciones.
Esa conexión con el mundo laboral también se fortaleció mediante Talent Connect, un espacio que permitió a los bootcampers participar en entrevistas con empresas y acercarse a nuevas oportunidades profesionales. El objetivo fue complementar la preparación técnica con capacidades de liderazgo, comunicación y desarrollo profesional.

Durante el evento, Samira Velasteguí, graduada de una cohorte anterior, explicó que el valor de su formación no se encuentra únicamente en herramientas como Python o SQL, sino en la capacidad de resolver problemas reales.
Desde esta perspectiva, la formación también implica aprender a evaluar la información y las herramientas antes de utilizarlas. Samira explicó que, incluso frente a soluciones de inteligencia artificial y automatización, es necesario comprender los datos, establecer los pasos que seguirá una solución y evaluar sus resultados.
Una formación que también construye comunidad
Para Carmen Vaca, directora de Coding Bootcamp, la experiencia de los participantes también tiene una dimensión humana. Durante la ceremonia, destacó que alcanzar esta meta es el resultado de un proceso acompañado por profesores, equipos de trabajo, compañeros y familias.
“No nos formamos para tener más éxitos o para ser más reconocidos. Nos formamos para servir mejor”, expresó Carmen Vaca al explicar qué espera que los graduados lleven consigo a sus espacios profesionales.

Con esta nueva cohorte de graduados, Coding Bootcamp continúa aportando al desarrollo de capacidades digitales que responden a las transformaciones del mercado laboral y a las necesidades de las organizaciones.
Al cerrar su intervención, Monsalve resumió ese desafío para quienes ahora llevan estas capacidades a sus espacios profesionales: “La tecnología va a seguir cambiando y lo que no cambia es la decisión que ustedes ya tomaron”, culminó.
