Angelyne Cucalón recuerda que cuando era niña, vio un cuarzo rosa y se enamoró de este. Sus tíos ─quienes laboraban en las áreas de Petróleo y Geología─ solían trabajar con ese tipo de materiales. De ese primer amor nació su interés por estudiar algo relacionado con los minerales. Y cuando conoció la ESPOL, ese deseo se convirtió en una decisión que hoy la ha llevado a desenvolverse en el campo minero.
En sus inicios, le atrajo la idea de ser una mujer estudiando Ingeniería en Minas en la ESPOL, ya que siempre ha estado convencida de que “lo que realmente vale la pena, nunca será fácil”.
Reafirmó su elección cuando experimentó la exigencia de la ESPOL. Ingresó en el año 2014, y recuerda con bastante cariño la época de los exámenes, porque cada desafío la convencía, aún más, de que esta era la universidad en la que debía estar.
Durante su época como estudiante, Angelyne Cucalón formó parte del Grupo de Teatro JMQ ESPOL y practicó deportes como tenis y fútbol, a través de las materias complementarias de deportes. También recuerda las salidas de campo como sus momentos favoritos, ya que se materializaba todo lo aprendido en clases. Y confiesa que, en esas actividades, con casco, botas, chaleco, dentro de túneles, se enamoró de la Ingeniería en Minas.

Ya en el campo laboral, su primer trabajo fue en una mina subterránea en Zaruma, como jefe de un turno compuesto por medio centenar de hombres. En esa situación, asegura que el estudio riguroso, las habilidades blandas y el carácter que le dio la ESPOL le sirvieron para ejercer esa posición con liderazgo.
En su trayectoria, también se desempeñó como supervisora de producción de una cantera ubicada en la Vía Salitre; incursionó en el área de explotación de materiales de construcción e incluso ocupó el cargo de coordinadora zonal en Chimborazo, Cotopaxi, Pastaza y Tungurahua de la Antigua Agencia de Regulación y Control de Energía, recursos naturales no renovables, minería, energía e hidrocarburos.
Actualmente Angelyne Cucalón brinda servicios de asesoría, inscripciones de registro y auditorías, y estudia un postgrado en comunicación. También forma parte de la Red de Mujeres Mineras del Ecuador, RIME, que lucha para lograr la equidad en la industria minera del país.