En Londres, Carla Cortez representa más que un cargo profesional: lleva consigo una forma de trabajar forjada en la ESPOL. Esa base politécnica le sirvió para construir una carrera que hoy la lleva a realizar auditorías en distintos países de Latinoamérica, como parte de la firma Baker Tilly International.
Su camino por la ESPOL se inició en 2003, cuando ingresó al entonces Instituto de Ciencias Matemáticas para estudiar Auditoría. Se graduó en humanidades del COPOL, pero aun así se arriesgó y aprobó el examen de matemáticas, un paso que le dio confianza, pero que también le dejó claro que lo más exigente recién empezaba.
Terminó el programa original y obtuvo el título de CPA Auditora, pero -tras una reforma académica- decidió estudiar un año más y obtener la ingeniería en Auditoría y Control de Gestión, con mención en Calidad de Procesos.
“El politécnico es metódico. Esa disciplina y esa polifuncionalidad se te quedan para toda la vida. La ESPOL no te forma para una sola cosa, te prepara para entender problemas complejos desde distintos ángulos”, dijo.
De su paso por la ESPOL recuerda la solidaridad que caracteriza a los politécnicos, pues tiene en su memoria los grupos de estudio organizados por sus compañeros para apoyarse, además de la comprensión de sus profesores en el momento que combinó lo académico con el inicio de su camino laboral.
La doble titulación consolidó su perfil y reforzó su capacidad de análisis y adaptación, ayudándole a trabajar en empresas como Ernst & Young, Dole, Fiduciaria del Pacífico y Banco Amazonas, antes de viajar a Inglaterra en el 2020.
Viajó a Reino Unido tras conocer el amor, su esposo la convenció de realizar un viaje que no estaba en sus planes de vida. Tras un proceso de adaptación se sumó a Baker Tilly International, donde participa en revisiones técnicas y de calidad en distintas oficinas de la red de auditoría en Latinoamérica.
“Si en 2015 me decían que iba a vivir en Inglaterra y a trabajar auditando distintos países, les habría dicho que estaban locos. Yo soy una embajadora de Ecuador; siempre hablo de mi país y de la calidad de los profesionales que se forman allá e invito a mis compañeros a visitarnos”, dice orgullosa de sus raíces.
A los estudiantes de la ESPOL, Carla les recomienda construir metas paso a paso, fortalecer habilidades como el inglés y preguntarse siempre qué los vuelve indispensables en un mercado competitivo, dentro o fuera del país. “Nada que valga la pena es sencillo”, dice.