A sus 68 años, la ESPOL mira hacia adelante con un desafío: transformar la Universidad para responder a un mundo en el que la inteligencia artificial está cambiando la forma de aprender, investigar y resolver problemas. Esa visión marcó la ceremonia de Sesión Solemne por el aniversario de la institución.
En su discurso de apertura, la rectora Cecilia Paredes planteó una reflexión sobre el papel actual de las universidades. “La Universidad ha muerto”, dijo, para cuestionar un modelo centrado en transmitir información y defender una institución diseñada para pensar, generar conocimiento y contribuir a resolver los problemas sociales.
Su propuesta se sostiene en cuatro compromisos: formar profesionales capaces de aprender durante toda la vida, generar conocimiento, preservar la cultura y los valores, y poner la investigación al servicio del desarrollo humano y social.
“Resucitemos la Universidad”, convocó la rectora al invitar a la comunidad politécnica a seguir haciendo historia. “Durante 68 años la ESPOL ha demostrado que puede transformarse sin renunciar a su esencia. Ahora nos corresponde hacerlo nuevamente. Que esta nueva universidad nazca aquí y ayudemos a construir el futuro que Ecuador necesita”, dijo.
La ceremonia también evocó los orígenes de la ESPOL, creada el 29 de octubre de 1958. El programa incluyó un video conmemorativo de apertura y otro dedicado a los hitos que han marcado los 68 años de historia de la institución.

Uno de los momentos centrales fue la entrega de reconocimientos a diez integrantes de la ESPOL por su desempeño en docencia, investigación, vinculación, gestión y servicio institucional:
- Mejor técnica docente en el área de las artes, Saray Consuegra Villao
- Mejor técnica de laboratorio, Sandra Paguay Freire
- Mejor técnica en investigación, María Fernanda Jaya Montalvo
- Mejor profesor en el área de docencia, David Matamoros Camposano
- Mejor profesor en el área de investigación, Wilmer Carvache Franco
- Mejor profesor en el área de vinculación, Ángel Flor Pineda
- Mejor profesora en el área de gestión, Carmen Vaca Ruiz
- Mejor profesora de la ESPOL, Bonny Bayot Arroyo
- Mejor trabajador de la ESPOL, Widmany Cajas Paredes
- Mejor servidora de la ESPOL, María Antonieta Moreno
La Sesión Solemne contó con la participación, como orador principal, de Santiago Londoño Uribe, abogado colombiano, coordinador de la Tejeduría Territorial, iniciativa relacionada con su investigación sobre procesos de gobernanza urbana en la Comuna 13 de Medellín.
En su intervención, señaló los paralelismos entre la violencia que vivió Medellín en los 90 y la actualidad de Guayaquil, relacionando la capacidad resiliente de las ciudades cuando la academia, sector privado, organismos públicos y líderes sociales se enfocan en trabajar por el territorio.
“Líderes, encuéntrense, conózcanse y generen confianza entre ustedes. No permitan que el algoritmo, las redes o los malos profetas los mantengan fracturados y encerrados. Sin confianza no hay futuro”, dijo Londoño, que resaltó la importancia del proyecto Distrito 100 con el que la ESPOL busca reactivar el centro de Guayaquil.

Invitados especiales
A la Sesión Solemne asistieron Carlos Encalada, prefecto del Guayas y Ximena Córdova, presidenta del Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CACES), quienes formaron parte de la mesa directiva junto a los vicerrectores de la ESPOL Paola Romero y Carlos Monsalve.
Adicionalmente se recibieron acuerdos de reconocimiento, placas de felicitación y actas de conmemoración de parte de universidades aliadas, Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Gobiernos Seccionales.
“Desde la Prefectura vemos en la ESPOL a un aliado poderoso; cuando la academia sale del salón y se conecta con las necesidades de la gente, la investigación deja de ser teórica y se convierte en dignidad para miles de familias de Guayas y el país”, dijo el Prefecto, en sus palabras de felicitación por este nuevo aniversario politécnico.
Por su parte, Ximena Crespo destacó las palabras de la rectora en busca de una universidad moderna. “Nos plantean una responsabilidad a las instituciones públicas para sostener las capacidades y traducirlas en formación para resolver los problemas de un país que necesita conexión fortaleciendo el diálogo con otros actores”, dijo.
La jornada incluyó una intervención musical y concluyó con la entonación del Himno a la ESPOL, como parte de una celebración que combinó memoria, reconocimiento y proyección institucional.
Carlos Monsalve, vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación cerró la ceremonia con un llamado: “Los invito a renovar su compromiso con la ESPOL, atrevámonos a cambiar y demostrar que el conocimiento se transforma en valor para la sociedad. Sigamos haciendo historia”.
