La Chela Científica llegó a su edición 38 con una conversación sobre plástico, consumo y sostenibilidad. El encuentro reunió a representantes de la academia, la industria y el sector público para analizar cómo producir, consumir y desechar estos materiales de manera más responsable.
El decano de Investigación de la ESPOL, Ángel Ramírez, destacó la importancia de mirar el impacto de los productos más allá de su uso. “Cada producto tiene una historia que comienza mucho antes de llegar a tus manos y continúa mucho después de que deja de usarse”, señaló.
Durante su intervención explicó el “ciclo de vida” de las cosas, desde la extracción de su materia prima hasta el desecho, por lo que hizo énfasis en la responsabilidad y conciencia que debe existir en la sociedad para una producción y consumo sostenible.
Desde la investigación científica, María José Marín Jarrín, investigadora de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar (FIMCM), puso el foco en los residuos que llegan al ambiente. “El océano nos recuerda que no existe el 'botar lejos': todo lo que desechamos sigue formando parte de nuestro planeta”, dijo.

Con las investigaciones que realiza en Galápagos pudo constatar el incremento de microplástico en el mar, que al final termina siendo consumido por las personas. Hizo énfasis en generar conciencia para la correcta disposición de los desechos para que no lleguen al mar.
La gestión del plástico también requiere coordinación entre distintos actores. Para Katherine Villamarín, gerente general de Circular EP, “frente al reto de la gestión del plástico, la respuesta es la corresponsabilidad”, con una articulación entre investigación académica y administración pública.
Contó sobre el trabajo que realiza desde la empresa pública, en la que se capacitó a 1.500 recicladores de base para el correcto tratamiento del plástico, además de los proyectos que realizan en la Isla Puná para reducir los desechos de plástico en el Golfo de Guayaquil.
Desde la industria, José Luis Cevallos, superintendente de Responsabilidad Social y Sostenibilidad de Plastigama Wavin, resaltó que las decisiones cotidianas también forman parte de la solución. “El mejor residuo es el que no se genera: elige, consume y recicla con responsabilidad”, expresó.
Al final, el empresario realizó un llamado a no “estigmatizar” el plástico, pues está presente en todas las actividades cotidianas y su uso correcto ayuda a sectores estratégicos del desarrollo y la economía.