¿Qué estás buscando?

Cinco tendencias globales para la prevención de inundaciones

Cinco tendencias globales para la prevención de inundaciones

Guayaquil se ubica entre las 10 ciudades del mundo que enfrentará mayores niveles de pérdida ante inundaciones para 2050.

En el peor de los escenarios —según un artículo publicado en Nature Climate Change— las pérdidas promedio anuales podrían ascender a 3.189 millones de dólares, siendo superadas solo por ciudades como Guangzhou (China), Mumbai y Kolkata (India).

El cambio climático —que afecta los patrones de precipitación e incremento en el nivel del mar—, cambios socioeconómicos y la subsidencia (hundimiento) son factores que han convertido a las ciudades del perfil costero y deltas de ríos, en zonas vulnerables a inundaciones. El reto ahora es replantearse cómo prevenir esta situación.

Las ciudades fueron diseñadas en su momento de forma técnica para condiciones de lluvia muy distintas a las actuales, indica el director del Centro de Agua y Desarrollo Sustentable de la ESPOL (CADS), Luis Domínguez.

“El futuro enfrenta a las ciudades a nuevas condiciones, hacia condiciones que no fueron diseñadas. Lugares donde tenemos tanta lluvia y el sistema no es capaz de manejarlas. En ciudades costeras y de deltas de ríos se agrava este problema”, menciona el experto.

 

NUEVO MODELO DE DESARROLLO

Como posibles soluciones al escenario descrito anteriormente, las nuevas tendencias de urbanismo a nivel global se enfocan en modelos de desarrollo donde se hace referencia a las calles resilientes. Son diseños y adaptaciones que contribuyen a que las calles formen parte de la respuesta de la ciudad ante los cambios que están ocurriendo, a partir de iniciativas verdes.

A continuación, cinco de estas tendencias:

1) Áreas verdes para infiltración. Se busca aprovechar las zonas verdes como áreas de infiltración. Cuando las calles son impermeables el agua se acumula, por eso las nuevas tendencias apuntan a tener calles con hormigón permeable o remoción de pavimento en algunos espacios, para dejar un área verde descubierta que se convierta en válvula de escape para aguas lluvias. Zonas de bajo tránsito, como los estacionamientos, pueden tener una capa de este material permeable que permita al agua penetrar hasta el subsuelo.

2) Áreas verdes multifuncionales. Aprovechamiento del espacio público mediante el rediseño de calles anchas, por ejemplo de tres carriles, para convertirlas en calles de uno o dos carriles de manera coordinada con la comunidad. El objetivo es habilitar espacios verdes embebidos en las ciudades, que ayuden a mejorar la calidad y temperatura del aire (disminuyendo el efecto de islas de calor). También como hábitat de árboles tradicionales, aves y otras especies.

3) Reservorios. Parques de agua que consisten en espacios en los que se genera un desnivel, de modo que sirvan como reservorio temporal ante una inundación. Una cancha de fútbol, por ejemplo, con un desnivel de dos metros puede convertirse en una piscina con una gran capacidad de retención de agua. Así, los sistemas de drenaje no colapsan, evitando que el agua de lluvia llegue al mismo tiempo.

4) Sistemas de retención de agua en hogares. Recuperación de espacios impermeables de las casas, que cumplan la función de esponjas para retención de agua, a través de patios de tierra o con huertos urbanos. De esta manera se ahorra el agua para irrigación y se refresca el ambiente. Otra opción son los jardines verticales que hacen que el agua no fluya drásticamente hacia la calle, ya que esta es absorbida por la vegetación.

5) Cuidado de los sistemas de drenaje y aguas lluvias. Consiste en promover mejores prácticas de gestión de desechos, lo que va de la mano con el cumplimiento de la normativa. El objetivo es evitar la presencia de desechos en los sistemas de aguas lluvias. Respetar los horarios de recolección de basura, el manejo adecuado de materiales de construcción y de residuos de aceites de ciertos negocios como lubricadoras son acciones positivas con las que puede aportar el ciudadano común.

PIE DE FOTO: Pavimento permeable, áreas verdes y recuperación de espacios públicos son parte de las nuevas tendencias.

 

ESPOL SE PROYECTA AL FUTURO

La ESPOL, en conjunto con la Cooperación Holandesa y el financiamiento de la Municipalidad de Guayaquil, impulsa un proyecto para mejorar la resiliencia frente a inundaciones en la parroquia Febres Cordero de Guayaquil.

Se identificó a esta parroquia como uno de los sectores de mayor vulnerabilidad a inundaciones en la ciudad, por sus características sociodemográficas y su expansión informal. Al estar asentada sobre suelo de manglar es susceptible también a tener subsidencia. A esto se suma la falta de información concreta sobre las redes de drenaje en la zona.

El plan es ejecutado desde finales de 2018 por la ESPOL y un consorcio de instituciones holandesas conformado por un equipo multidisciplinario del Instituto de Investigaciones Deltares, la empresa Urbanistein y Rebel, con amplia experiencia en urbanismo sostenible.

Investigadores de la ESPOL —que actúa como ente local de ejecución del proyecto— realizaron un entrenamiento en Holanda, con acompañamiento de expertos de Deltares, para la construcción del modelo computacional de inundaciones de la parroquia Febres Cordero.

Por parte de la politécnica intervienen en el proyecto el director del CADS, Luis Domínguez; los investigadores Mijail Arias y Carlos Rodríguez de la Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra; y Heidy Roa de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas.

Además, participaron estudiantes politécnicos como parte de su trabajo de titulación y graduados politécnicos. Se desarrollaron talleres con los representantes de las diferentes entidades involucradas, así como también con líderes barriales de la parroquia.

Entre las soluciones estudiadas por parte de la Academia están el uso de pavimento permeable, generación de áreas verdes, y aprovechamiento del carril central del sistema de Metrovía para que funcione con un principio de infiltración. También se propusieron proyectos de reforestación en zonas periféricas. Esto incluye la construcción de muros de manglar, a modo de protección contra el incremento del nivel de la marea; además de áreas para actividades recreativas.

Crédito de imágenes: 

Producto generado por el consorcio de instituciones participantes en el proyecto “Plan para mejorar la residencia frente a inundaciones en la ciudad de Guayaquil - Parroquia Febres Cordero, Implementando metodología Innovadora para la planificación del desarrollo urbano “, cofinanciado por la Municipalidad de Guayaquil y Partners for Water (Holanda).

 

Poly en línea
Poly
Powered by DINOMI
Bienvenida