La Junta Cívica de Guayaquil, con apoyo de la ESPOL, reunió en el edificio Las Cámaras a empresarios y representantes de universidades para reflexionar sobre el futuro de la ciudad. El encuentro contó con Santiago Londoño, orador principal de la sesión solemne de la ESPOL, quien compartió los aprendizajes de la transformación de Medellín, Colombia.
Santiago Londoño es abogado, fue concejal de Medellín y secretario de Gobierno de Antioquia. Actualmente se desempeña como coordinador de la Tejeduría Territorial, una iniciativa que trabaja en procesos de gobernanza urbana y construcción de bienes comunes.
Miguel Ángel González, presidente de la Cámara de Comercio, dio la bienvenida a los asistentes y destacó el valor de conocer otras experiencias. “Dicen que es de inteligentes aprender de las propias experiencias, pero es de sabios aprender de las experiencias de otros”, dijo.
La rectora de la ESPOL, Cecilia Paredes, explicó que esta iniciativa responde al compromiso de la universidad con Guayaquil. “Nos crearon para tener impacto en la ciudad de Guayaquil, para solucionar sus problemas y evidentemente eso no lo podemos hacer solos, tenemos que sumar esfuerzos”, dijo la principal politécnica, que además forma parte de la Junta Cívica.
El vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carlos Monsalve presentó Distrito 100, proyecto que busca impulsar la innovación empresarial y los emprendimientos de base tecnológica desde el campus Las Peñas. “No lo podemos hacer de manera aislada ni sectorizada, sino que realmente hay que incluir absolutamente a todos”, enfatizó.

También explicó que la ESPOL trabaja en un plan maestro para integrar a las comunidades de los cerros del Carmen y Santa Ana. La propuesta contempla una visión de desarrollo que vincula la innovación con las necesidades del territorio.
Durante su intervención, Santiago Londoño recordó cómo Medellín encontró en la articulación de empresarios, organizaciones sociales, líderes territoriales, academia y Estado una vía para impulsar su transformación. “Se reunió gente que nunca se hubiera encontrado en la vida si no fuera por la catástrofe humanitaria que sufrimos en los 90’. Se construyó confianza”, relató.
Esa experiencia dio origen a la Tejeduría Territorial, una iniciativa que promueve encuentros entre distintos sectores para fortalecer los vínculos y facilitar acciones conjuntas. “Creemos en los encuentros improbables y en su poder transformador”, dijo.
Invitó a los liderazgos empresariales, académicos y sociales de Guayaquil a conocerse, dialogar y construir confianza para impulsar proyectos y generar oportunidades. “Una sociedad es tan fuerte y avanzada como los vínculos entre las personas, sectores y territorios que la componen”, dijo. Y concluyó: “Sin confianza no hay futuro”.